LA CÁMARA: DAVID FINCHER

fincherA finales de los ochenta Fincher era muy reconocido dentro del mundo del video-clip. Su primera película fue un film “por encargo”, es decir una cinta de alto presupuesto como era Alien 3 (1992) para la que él fue elegido como director, pero en la cual no tuvo mucha injerencia creativa. De hecho el film es bastante mediocre, exceptuando su fotografía y la versión que se estrenó formalmente no tuvo mucho éxito ni con la audiencia ni con la crítica. Hay otra versión en dvd con el corte del director que se acerca mucho más a lo que realmente quería hacer Fincher y que resulta un planteamiento más interesante. Pero sería en 1995, cuando se topo con el guión de Andrew Kevin Walker, quien recibió una nominación al BAFTA al Mejor Guión Original, que realmente pudo proyectar su cine negro, de sugestivos y oscuros fotogramas en la impactante “Seven”. Se trata de un film contundente, hilado a la perfección, sin huecos argumentales y con una trama sumamente atrapante en la que el espectador queda absorto hasta el sorprendente y sublime final. El film cuenta la historia de dos detectives, el veterano y a punto de retirarse, Sommerset (Morgan Freeman) y el novato Mills (Brad Pitt) encargados de atrapar a un asesino serial que mata en función de los siete pecados capitales. Vale destacar la excelente fotografía, de una ciudad siempre gris y lluviosa plagada de claroscuros, donde la imagen se convierte en otro elemento narrativo. Podemos afirmar que Seven es unos de los films más ingeniosos de los últimos tiempos, que acompañado de solventes actuaciones y con una dosis gota a gota de suspenso, se convierte en una cinta perfectamente narrada, pulcramente realizada que genera un gran impacto en la audiencia. Terrorífica y perturbadora, desde sus créditos iniciales nos hace sentir incómodos, sensación que se agudiza a lo largo del metraje. Sin duda estamos frente a un film que marcó pauta y que quedará como referente del género policial a través de los años.

En 1997, nos entregó “The Game”, otra obra de suspenso trepidante. Esta vez, nos introducimos en la vida de Nicholas Van Orton (Michael Douglas) un multimillonario hombre de negocios que lo tiene todo en la vida. En el día de su cumpleaños Nicholas recibe el regalo de su hermano para participar en un juego, juego que desconoce, pero que poco a poco se ira apoderando de su vida hasta que la línea entre lo real y lo irreal comienza a hacerse intangible. En una carrera contra reloj, vemos como un hombre acostumbrado a manejar el poder se ve a la merced de lo desconocido y comienza a sentir lo que es ser manipulado. En este punto encontramos si se quiere una visión filosófica sobre el poder y su significado.Al igual que en Seven el final lo revela todo, pero hasta que llegamos a él vivimos una atmósfera del más impactante suspenso. Es en suma un film muy recomendable, un thriller arrollador, que no da respiro, cuidadosamente realizado, con buenas actuaciones pero que carece de la maestría de su predecesora.

fincher 2En 1999, el director generó un clima polémico con su sorprendente y poderoso film “El Club de la lucha” (The Fight Club) una película basada en la novela homónima de Chuck Palahniuk y protagonizada por Brad Pitt, Edward Norton, y Helena Bonham Carter en la que Fincher supo marcar nuevamente pauta tanto por el aspecto visual, magistrales movimientos de cámara, un excelso trabajo fotográfico combinado con un contenido trasgresor. Al momento de su estreno causo gran revuelo y con los años se ha convertido en una película de culto que es considerada una de las mejores cintas de la última década. Sin duda estamos frente a un film controversial, al que se catalogó de gratuitamente violento, lo que es una lectura simplista de una cinta altamente compleja. Jack (Edward Norton) es un personaje insomne y desesperado por escapar de su fatal y aburrida vida. Se hace adicto a los grupos de apoyo de diferentes enfermedades, seminarios a los cuales asiste regularmente. En un viaje en avión conoce a Tyler Durden (Brad Pitt), un carismático vendedor de jabón con una filosofía de vida muy particular; Tyler es subversivo e irreverente y cree que el perfeccionismo es para los débiles y que es a través de la violencia que se valida la existencia para despertar de la pesadilla que nos impone la sociedad, viviendo como autómatas en un sistema castrador que estimula el conformismo y castiga el pensamiento crítico. Jack y Tyler forman un club de lucha, en una manera de canalizar sus sentimientos más extremos, este clan secreto se convierte en un éxito arrollador, los hombres acuden a pelear como una manera de combatir sus frustraciones, de liberarse, de escapar de la soledad, de darle sentido a su vida. Esta cinta es un canto al inconformismo y su reflexión sobre la violencia es mucho más profunda de lo que aparenta. Habla, realmente, de la violencia implícita en la esencia de los seres humanos, la violencia interior, la que puede atormentarnos o destruirnos. Para captar la esencia del mensaje concientizador y más bien crítico de la sociedad moderna, nada mejor que una cita de la propia película:“La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco nos estamos dando cuenta ,lo que hace que estemos muy, muy cabreados.” . A mi criterio una obra maestra, que genera amantes y detractores por igual pero sin duda da mucho para polemizar. Un cine que nos despierta del letargo cotidiano con una dosis alta de adrenalina, suspenso y una temática retadora que nos invita a reflexionar sobre el mundo en que vivimos. 

En el 2002 nos presentó “La habitación del pánico” ( The Panic Room), otra película de resaltante suspenso que se basa en una simple premisa: La recién separada Meg Altman ( Jodie Foster) y su hija Sarah (Kristen Stewart) se mudan a una lujosa mansión en Nueva York. Pero cuando tres intrusos invaden súbitamente su hogar, las dos se encierran en ‘la habitación del pánico’, una cámara oculta construida como refugio, con cuatro muros de cemento, línea de teléfono independiente, un grupo de monitores que controlan todos los rincones de la casa y una impenetrable puerta de acero. Sin embargo, lo que buscan los ladrones está precisamente allí donde ellas se han refugiado y entre ambos bandos, “el del bien y el del mal”, iniciarán una lucha de 112 minutos de duración, que se desarrolla casi completamente en el espacio cerrado de la casa dándole a la cinta un toque claustrofóbico y una atmósfera sombría. A pesar de estar rodada en un espacio reducido, el director logra sacar provecho de la situación y gracias a una excelente ambientación y a inteligentes movimientos de cámara logra incrementar la tensión a medida que avanza la cinta. Aunque que el elemento del suspenso está presente como en sus anteriores producciones, esta no posee una trascendencia filosófica de peso, siendo uno de los films más impersonales de Fincher. Toda la fuerza de esta película reside en un sólido guión, una realización impecable que juega magistralmente con la cámara y los efectos visuales a fin de aumentar la tensión narrativa, cometido que se logra para dar a luz una excelente cinta, que si bien no será una obra maestra, logra mantener al espectador con todos los sentidos alertas.

Se podría decir que Zodiac marca el regreso de David Fincher a sus orígenes, ya que retoma el género policial con mayor madurez y lo redefine basándose en un caso real aún no resuelto por las autoridades. Se trata de la historia del “Asesino del Zodíaco” quien cometió al menos siete sádicos crímenes ,aunque él se atribuye más de 37. La película se centra en tres hombres que quedarán obsesionados con este asesino que enviaba cartas a los periódicos jactándose de los asesinatos que cometía además de mandar mensajes encriptados retando a la policía en una investigación que duró tres décadas. Durante la primera hora la cinta se adentra en los crímenes perpetuados para darnos una visión del asesino, así como el manejo que él mismo supo hacer de los medios y la policía a través de sus irreverentes cartas. En la segunda mitad nos adentramos en la investigación, centrada en tres personajes fundamentales: El policía Dave Toschi (Mark Ruffalo), el famoso reportero Paul Avery (Robert Downey Jr.) y el caricaturista Robert Graysmith (Jake Gyllenhaal).

Definitivamente estamos frente a un director de alto calibre, que ha demostrado con su filmografía que es capaz de crear historias que permanecen en la memoria del colectivo. Un maestro del suspenso, cuyo estilo visual y narrativo es impecable, siempre al servicio de sus historias, intrincados laberintos por los que es apasionante viajar. Sin duda, un director con visión y sello de autor.

Filmografía seleccionada

‘Alien 3’ (1992)

‘Seven’ (1995)

‘The game’ (1997)

‘Fight club’ (1999)

‘Panic room’ (2002)

‘Zodiac’ (2007)

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