LA CÁMARA: TIM BURTON

timburtonTimothy William Burton es el nombre completo de uno de los directores con más personalidad y carisma del cine actual. Tim Burton nació en California un 25 de Agosto de 1958. Gran admirador de Vincent Price, pasó casi toda su infancia dibujando y creando misteriosos y enigmáticos personajes que tiempo después mostraría al mundo. Su talento artístico pronto sería reconocido, trabajando como animador para la factoría de fantasía, Disney. Participó en muchos proyectos pero sin olvidarse de marcar sus diferencias artísticas y gracias a su talento propio, Disney le dio permiso para llevar a cabo su corto “Vincent” (1982). Con éste, Burton demostró en apenas seis minutos cual seria su estilo, el estilo con el que todas sus obras se verían irremediablemente embrujadas.

 “Hacer una película se convierte siempre en cocinar una poción de bruja. Es cierto que cuando uno trabaja se pone la misma pasión, la misma locura que el Doctor Frankenstein de la primera película. Y cuando se hace una película nunca se sabe lo que uno va a parir. De hecho eso es lo más hermoso. Tienes una idea de lo que quieres hacer, trabajas como un loco y es genial. Se combinan toda clase de elementos sin saber muy bien cuál será el resultado final.”

Según sus propias palabras, el cine es algo mágico y una película es una creación que tendrá vida propia. En el mundo del cineasta americano la oscuridad, los personajes envueltos en sombras, sombras de pesadillas y seres fantásticos son claramente los ingredientes de esa pócima de brujas de la que habla. Si hay una cosa de la que Burton puede alardear es la de darle un sitio dentro de la industria cinematográfica a las tonalidades que bordean lo bueno y lo malo, las tonalidades grises.

Vincent el protagonista del corto, es un niño que sueña con ser como Vincent Price, este cortometraje narrado en verso con una voz en off del propio Price nos deja entrever el retrato del pequeño Tim.

Tras su primer corto vería la luz “Frankenweenie” (1984) un breve homenaje o adaptación de la maravillosa historia que Mary Shelley brindó a la historia de la literatura con su obra “Frankenstein”. Burton hizo su propia versión pero teniendo un protagonista canino. Rodado en blanco y negro, fue considerado por Disney un corto demasiado duro para los niños. Sin embargo, la crítica comenzó a alabar al nuevo cineasta. La historia lejos de ser un producto para un público infantil no fue promocionada. La misma suerte incluso peor obtuvo el corto “Hansel y Gretel” (1983) puede decirse que son pocos los espectadores que pudieron ver el corto. Burton adaptó la historia de los hermanos Grimm para la televisión, el cortometraje fue emitido en el canal Disney Channel, pero fue tan poco el éxito obtenido que a día de hoy es casi imposible poder encontrarlo.

Paul Reubens formó equipo con Tim en “La gran aventura de Pee-Wee” siendo un éxito totalmente inesperado. Este proyecto le supuso perder el miedo para entrar en la industria y todo un éxito en lo comercial, y a pesar de lo que dijeran los críticos, con esta película, Burton perdió el miedo del principiante.

No serían pocos los guiones que tras esta producción llegarían a las manos del director, pero Burton quería hacer algo totalmente nuevo. Y fue con la llegada de un guión estrafalario y sorprendente la razón para llevar a la pantalla grande a un histriónico y extravagante fantasma, ¡Beetlejuice!, ¡Beetlejuice!, ¡Beetlejuice!

Rodeado de un elenco ahora bastante conocido, Burton reunió a unos jovencísimos Geena Davis y Alec Baldwin, junto con una dulce Winona Ryder, y en la piel del molesto fantasma, escogió a Michael Keaton, con el que luego trabajaría dando un nuevo impulso en su carrera en la adaptación del ahora conocido como caballero oscuro, “Batman” en 1989.

Haciendo gala de su versatilidad, en 1989, el director de Burbank decidió contar de nuevo con la presencia de Keaton, para adaptar al héroe más gótico del panorama, “Batman”. En esta versión del héroe de carácter frío e inescrutable, el director se rodeó de un excelente reparto, tanto es así que el Joker de Jack Nicholson fue considerado como uno de los mejores papeles de villanos, aunque ahora se hagan las odiadas comparaciones con el nuevo Joker interpretado por el fallecido Heath Ledger, pero por aquel entonces el personaje de Nicholson fue muy elogiado, al igual que la estética tenebrosa y oscura que Burton otorgó precisamente a la ciudad de Gotham. Aunque muchos consideraron este proyecto como uno de los más comerciales del cineasta, también fue considerada por muchos como una de las mejores adaptaciones del héroe murciélago. Probablemente, esto puede que sea cuestionado con las recientes películas de Christopher Nolan sobre el mismo personaje. Lo único incuestionable es que Burton demuestra en su filmografía que es capaz de todo, de atreverse con todo.

“Eduardo Manostijeras” fue una obra injustamente tratada por el público en su época, un cuento clásico adaptado en plena década de los noventa. Un cuento terriblemente conmovedor con reminiscencias frankensteinianas. Un excelente Johnny Depp dio al argumento un rostro dulce e inocente, una magnifica y única interpretación de tan especial personaje, que solo Depp podría haber hecho. Tim Burton nos acercó a un pueblo lleno de casitas de colores chillones; integró un personaje diferente y sombrío en un pueblo superficial lleno de mujeres con ostentosos cabellos cardados; nos acercó como siempre suele hacer a un personaje marginado para demostrar como juega el círculo social.

“Eduardo Manostijeras” es una de esas películas que envejecen de forma sana y magistral, demostrando el tesoro y esencia que lleva dentro. Debido a sus personajes, por su entrañable protagonista, por el dolor y la critica a una sociedad que se asusta frente a lo desconocido y diferente. Winona Ryder,  Vincent Price, Dianne Wiest, Alan Arkin, y el estupendo Johnny Depp completan un reparto en este cuento lleno de nieve y ácida critica social.

En 1992, Keaton volvió a enfundarse el traje de Batman y en la secuela del protector de Gotham compartió cartel con la guapísima Michelle Pfeiffer interpretando a la felina antagonista. Ni la mismísima Halle Berry estuvo después en la fallida “Catwoman” de Pitof a la altura de realizar una digna sucesora del personaje.

Un año más tarde, surgiría “Pesadilla antes de navidad” película de animación que rompería todos los moldes habidos  y por haber, y erróneamente achacada en la dirección a Tim Burton, pues fue dirigida por Henry Selick. La película está basada en un poema y dibujos de Burton y fue co-producida por el, además de involucrarse totalmente en ella y quedar para muchos como un sello de la marca “Burtoniana” y convertida a día de hoy como una película de culto.

Un año más tarde, la taquilla y el público más comercial abandonarían un poquito al director, pero la crítica, la cual no había valorado al cineasta como merecía, se rendiría a sus pies y a los de Depp, con la película “Ed Wood”. De nuevo, en este largometraje se apuesta por un personaje incomprendido, marginado. Ed Wood es un joven director de cine, sin apenas formación académica que no cesa en su empeño por hacerse un hueco en el mundo del fotograma, apodado el “peor” director de cine de la historia. Fue un muchacho con un delirante talento que hacia películas poco cuidadas con repartos de  excéntricos personajes. Esta película supuso para Burton todo un reconocimiento por parte de la crítica. Johnny Depp estuvo a la altura de interpretar al inmaduro e iluso Ed Wood, y el biopic lejos de resultar una comedia ensalzadora de los defectos del protagonista, fue un bonito homenaje al espíritu iconoclasta y la pasión por hacer cine.

En 1996 nos encontraríamos con la delirante “Mars Attack!”. Quizás la película mas incomprendida del director. “Mars Attack!” fue una de las películas mas controvertidas del californiano y en ella se olvidó de su estética, de las sombras, de la oscuridad, de los tintes fantasmagóricos pero le dio un estilo surrealista y mostró otro tipo de extraterrestres invasores al público internacional. En esta película se volvió a usar la técnica stop-motion y no pretendió ser la parodia de “Independence day” como se dijo en su día. El propósito de este proyecto era caricaturizar todos los ámbitos a nivel político, militar, social de EEUU.

En 1999, las sombras y las tinieblas al más puro estilo Burton, serían recobradas con la adaptación del cuento de Washington Irving, “Sleepy Hollow” y con las sombras, también volvería el príncipe de las tinieblas, Johnny Depp, para meterse en la piel del escéptico detective Ichabod Crane, el cual, investigará una serie de crímenes bastante desconcertantes. Con esta película, Tim demuestra su amor por los cuentos, por los cuentos mas siniestros, oscuros, retorcidos, dolorosos, sobrenaturales y en esta producción recupera la esencia de las historias que más aterrorizan a los niños. En este cuento del jinete sin cabeza, el director vuelve a reunirse con un reparto estupendo, Johnny Depp, Christopher Lee, Miranda Richardson, Christopher Walken entre otros.

Estrenando el nuevo siglo, Burton decidió hacer su remake de la genial “El planeta de los simios” llevándose un terrible batacazo en la critica y decepción por parte de los fans, pues este largometraje se consideró como un mero encargo de dirección, como un producto puramente comercial. Además, el remake se olvidó de su estilo, aparcó la estética que cada vez iba creciendo en sus proyectos y no fue una digna sucesora de la original. Pero Tim es Tim y sabría salir del bache y no todo fue malo con aquella película, pues fue la que lo reunió con su actual esposa y gran actriz, Helena Bonham Carter.

Si  la nueva versión de “El planeta de los simios” le supuso el mayor fracaso en su carrera cinematográfica, en 2003, Burton volvió con más fuerza que nunca. “Big Fish” adaptación del cuento de Daniel Wallace devolvió todo el respeto por parte de critica, público y fans para el maestro gótico por excelencia, aunque en esta película, se olvidara por completo de los planos tenebrosos y de su amigo Depp.

Albert Finney, Jessica Lange, Danny DeVito, Helena Bonham Carter y un magnifico Ewan McGregor ayudaron al cineasta a recuperar toda la esencia fantástica, tierna y conmovedora que solo el mago de los cuentos siniestros sabe hacer. Una increíble fotografía, unas memorables y brillantes interpretaciones, unos poderosos planos llenos de magia y fantasía, hacen que “Big Fish”, brille por si misma, con una magnifica historia, como una autentica joya que solo los directores embrujados como Burton pueden regalar al espectador.

En 2005, Tim Burton siguió fiel a su estilo en eso de adaptar grandes clásicos y en este caso, apostó por el genial Roal Dahl y su “Charlie y la fábrica de Chocolate”. Aquí contó de nuevo con la colaboración de Johnny Depp que interpretó de una forma magistral al extravagante y extraño Willie Wonka. Esta película era de nuevo otro cuento de la mano del mago, pero en forma de película social. En ella se alternan secuencias algo densas, planos llenos de vivos colores y exceso de Oompa Loompas que bailan y cantan. Cada niño que entra en la fabrica es un cliché en si mismo, un tópico, una critica que realizar. Y las interpretaciones son magistrales, sobre todo por parte del jovencísimo Freddie Highmore. Lo imposible y utópico existe en el universo Burton y esta película es prueba de ello.

En ese mismo año el maestro incuestionable de cuentos de hadas oscuros, reunió en una película de animación las voces de Johnny Depp y Helena Bonham Carter para dar vida paradójicamente a “La novia Cadáver”.  Amor, existencialismo, aires victorianos son algunos de los temas aderezados con un poco de comedia negra que ofrece la película. Y aquí de nuevo, Tim marca con su propio carácter, sello, marca y peculiar quinta esencia, todo el siniestro argumento. Es una película llena de paralelismos, simbología y de detalles impagables que no debe pasar por alto cualquier espectador que se precie. En esta producción se vuelve a fijar en esos dogmas que recupera una y otra vez en sus proyectos: la marginalidad, lo sobrenatural, la muerte, lo decadente, lo barroco, el amar, la incomprensión…Y aún pareciendo repetitivo, aún volviendo a ver algo que no es nuevo en sus cintas, el autor de los submundos bizarros, vuelve a enganchar al público más deseoso de cuentos góticos, irreales y con trasfondo romántico, dentro de un cine actual lleno de fuegos artificiales que se olvida de argumentos y diálogos que transmitan algo mas que la mera sensación de comer a gusto las palomitas.

“Sweeney Todd, el barbero de la calle Fleet” fue el último trabajo estrenado en cines de Burton. ¿El cartel? Claro que si, de nuevo la pareja estrella, Johnny Depp y Helena Bonham Carter, la pareja que mejor complementa la extraordinaria mente del singular director. Es como si Burton solo confiara sus mejores proyectos a sus más flamantes y mejores “amigos” interpretativos, es como si solo esta pareja y el director, formaran un genial equipo de genios que se entienden, se comunican a través de las sombras y los rincones olvidados de las mentes más románticas y malditas. Un musical era lo que le faltaba al cineasta en su filmografía y también para la de Depp. Un musical con fotografía oscura y siniestra que hace que el hedor a sangre acaricie el olfato del espectador. “Sweeney Todd” reinventa a su director, nos muestra otros registros de los actores y deslumbra con una tenebrosa oscuridad. Depp le pone el rostro a la locura, al rencor y la voz desgarrada con matices casi rockeros al barbero de la calle fleet. Las referencias a Shakespeare son protagonistas, esos guiños a los clásicos son totalmente geniales.

La música martillea la cabeza casi contagiando el ritmo rápido que va adquiriendo la película. La fotografía es una auténtica joyita con retazos de una increíble luminosidad que se contempla como una intrusa entre tanta maleza de sangre, ironías varias y una  tenebrosa decadencia. La atmósfera dota de una verdadera belleza a  ese Londres con una capa de hollín permanente sobre sus calles, gentes y  tejados, mientras que a lo lejos, Sweeney Todd espera su venganza. Incluso el pelo color gris y blanco, contrasta también con unas escenas en las que Sweeney se mezcla con la multitud, también tan grises, gente que vaga sin alma por las calles londinenses.

Filmografía seleccionada

‘Beetlejuice’ (1988)

‘Batman’ (1989)

‘Edward scissorhands’ (1990)

‘Batman returns’ (1992)

‘The nightmare before christmas’ (1993)  (Productor)

‘Ed Wood’ (1994)

‘Mars attacks’ (1996)

‘Sleepy hollow’ (1999)

‘Big fish’ (2003)

‘Corpse bride’ (2005)

‘Charlie and the chocholat factory’ (2005)

‘Sweeney Todd: the demon barber of Fleet street’ (2007)

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